Utiliza la bici cada día, celébralo el último domingo del mes. Un paseo por la ciudad para reinvindicar espacios para la bici urbana. NO ESTAMOS BLOQUEANDO EL TRÁFICO... ¡¡¡SOMOS TRÁFICO!!! Somos un grupo pedaleando, una organizada coincidencia, una celebración de un transporte alternativo, un pelotón sin cabeza, otra forma de moverse, otra forma de vivir en la ciudad. Lee nuestro manifiesto AQUI

martes, 2 de noviembre de 2010

Manifiesto Bici-Crítica El Salvador

Las influencias causadas por una ciudad sobre su entorno y sobre las condiciones de
vida de sus habitantes siempre existieron. Pero la enorme expansión de su territorio
en los últimos tiempos, ya que por primera vez en la historia de la humanidad, en
2008 la población urbana superó a la población rural, dieron origen a problemas
ambientales, sociales y económicos sin precedentes.
Los sistemas urbanos son creación del ser humano y por eso es nuestra tarea revisarlos
y modificarlos por lo que debemos reflexionar sobre los trazos esenciales de la
configuración y el funcionamiento de esos sistemas, para buscar una alternativa
razonable a sus problemas actuales, ya que nuestro porvenir depende, sin duda, del
futuro de nuestras ciudades. La batalla por salvar los ecosistemas no se ganará solo
conservando reservas ecológicas, bosques tropicales o corales amenazados, si no que
es imprescindible el trabajo de movimientos sociales en las calles de las ciudades para
hacer a estas más sostenibles.


En este contexto nace Bici Crítica El Salvador siendo uno de los objetivos de esta
iniciativa mostrar a la sociedad civil salvadoreña que es posible otro tipo de movilidad
urbana formando una verdadera “masa crítica”. Para ello es necesario movilizarnos
una vez al mes con el fin de normalizarnos y empatizar con la sociedad. Siempre
respetando las normas de circulación (en muchas ocasiones imprecisas) para evitar
enfrentarnos a colectivos afines como los peatones.
Nos centramos en la movilidad urbana porque es la que más personas y mercancías
mueve a diario, y por lo tanto más contamina. A pesar de ello es la que menos
atención recibe por parte de las instituciones que dirige sus planes y nuestros recursos
en las grandes infraestructuras interurbanas, como la famosa “carretera de Oro”. Que
no omitimos enfatizar, es una vía planificada dentro del proyecto Plan Puebla Panamá
para comunicar Centro América con EE.UU.

A una sociedad democrática que fomenta la convivencia, la igualdad de oportunidades
o las necesidades colectivas, le corresponden ciudades donde los espacios públicos,
las calles, las plazas, los equipamientos y las infraestructuras sigan estos principios.
Parece obvio, pero en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) no lo es, ya que
las políticas neoliberales que promueven el consumismo, en los últimos años han
apostado por la privatización de espacios que antes eran públicos como ocurre con
la aparición de cada vez más centros comerciales y la desaparición de los mercados
tradicionales formados por pequeños negocios familiares.

Desde Bici-Crítica El Salvador tenemos claro que el Área Metropolitana de San Salvador
(AMSS), presenta varias debilidades en su sistema de transporte como el elevado
número de carros, el exceso de velocidad y la forma irrespetuosa de conducir de los
buseros que provocan inseguridad vial. Asimismo las áreas urbanas donde predominan
los carros son lugares pensados para el hombre adulto, que es el que principalmente
maneja, olvidándose de los mayores, los discapacitados, los niños y la mayoría de
las mujeres, es decir, un modelo insostenible, desde el punto de vista ecológico y
antidemocrático y excluyente desde el punto de vista social porque margina a las
personas sin carro y licencia de conducir.

Además este modelo es androcéntrico porque solo tiene en cuenta los
desplazamientos de un varón en edad laboral que se desplaza en carro privado para
llegar a su trabajo, que no tiene necesidades materiales ni afectivas, que no tiene
que comprar para satisfacer las necesidades suyas propias o del núcleo familiar al
que pertenece y que no tiene que ocuparse en general de todas aquellas actividades
necesarias para que la vida continúe. Vemos pues que la propia sociedad y sus
instituciones obedecen a esquemas patriarcales al no tener en cuenta todo aquello
que no tiene que ver con el trabajo de mercado y al ignorar todo lo necesario para
atender las necesidades de las personas o trabajo de sostenimiento de la vida.
Pero estas debilidades no son insalvables, más aún si tenemos en cuenta las
fortalezas y potencialidades que presenta esta ciudad para el uso de otros medios de
transporte no contaminantes como la bicicleta o los patines para usarlos en nuestros
desplazamientos diarios.

Entre las potencialidades que presenta esta ciudad cabe destacar que su tamaño no
es excesivamente grande, por lo que se podrían realizar desplazamientos pendulares
diarios sin muchos problemas. Para los movimientos de mayor distancia se debería
reforzar el sistema intermodal de movilidad, es decir, facilitar la entrada de bicicletas
en autobuses y tren, crear aparcamientos disuasorios en las principales entradas a San
Salvador para que no entren tantos vehículos motorizados…

También, la tipología arquitectónica de las viviendas, que responde a la baja densidad
de la ciudad, facilita guardar y sacar la bicicleta a diario ya que no hay obstáculos tales
como largas escaleras o accesos alejados de la calle debido a que las cocheras son de
uso individual, al contrario de lo que ocurre en ciudades compactas de otros países.
Tampoco se nos puede olvidar que tanto la orografía de la ciudad, como el clima, son
dos factores claves que favorecerían el uso masivo de la bicicleta.
Asimismo las bicicletas no producen ruidos, incrementándose la calidad de vida de la
población del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), además de ocupar menos
espacio.
A pesar de contar con estas potencialidades, no hay que olvidarse que es necesario
contar a medio plazo con instituciones y administración pública con voluntad política
para potenciar la Ciclo Vía, la educación vial, crear carriles bici o mejor aún, carriles de
velocidad reducida compartida con otros vehículos, favorecer el alquiler y compra de
bicicletas, construir estacionamientos de bicicletas seguros, implementar un sistema
intermodal de movilidad, es decir, facilitar la entrada de bicicletas en los buses para
los movimientos de mayor distancia, crear nuevas pasarelas y modificar las existentes
con rampas accesibles para bicicletas y construir estacionamientos disuasorios en las
principales entradas de la ciudad para que no ingresen tantos vehículos motorizados
desde el interior del país, principalmente desde San Miguel y Santa Ana, ciudades
que junto a San Salvador poseen el 80% del parque vehicular en el país, entre otras
medidas. Todo ello dentro de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, donde debería
haber un programa dedicado especialmente a la bicicleta cuyo principal objetivo sea
convertir el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) en un espacio urbano ciclable
debido a las oportunidades que esta presenta.

Para el AMSS la bicicleta, debido a su versatilidad, es una oportunidad que no se
puede dejar pasar ya que al incorporarse tarde a la iniciativa de movilidad sostenible
puede aprovecharse de las experiencias de otras ciudades similares, de esta forma
incrementaría la calidad de vida de su población ya que las bicicletas no producen
ruidos, ni contaminan y ocupan menos espacio.

Moviéndote en bicicleta todos los días, por un lado se disminuyen los “malos humos”
que a su vez reduce la emisión de gases contaminantes que contribuyen al cambio
climático y al incremento de las enfermedades respiratorias entre la población
salvadoreña, además te ahorra tiempo en las desesperantes y continuas trabazones
de las principales vías y ciudades salvadoreñas. Utilizando la bicicleta a diario se
realiza el esfuerzo físico necesario para mantener un buen estado de salud, y siempre
con “buenos humos”, además se reducen el número de accidentes de tránsito, que es
una de las principales causas de la alta mortalidad de la población joven salvadoreña.
Con esto queda claro, que desde Bici Crítica – El Salvador queremos potenciar el uso
de la bicicleta como medio de transporte de uso diario, alejándonos de la imagen
que los medios de comunicación nos ofrecen de la bicicleta como un objeto de uso
exclusivo para el ocio, cuando en realidad la bicicleta es un importante y limpio medio
de transporte. Sabemos que la amenazante inseguridad vial en El Salvador, es otro
factor por el cual los salvadoreños subutilizamos este gran invento de dos ruedas y es
por eso que necesitamos que la masa crítica de El Salvador crezca más y más en cada
jornada, una vez al mes, para concienciar a los automovilistas que nos bicivilicen sobre
los derechos del ciclista a circular tranquilamente y sin amenazas.

Una de las fortalezas de las bicicletas y las personas que la usan es el ejemplo que
damos y la felicidad que nos da la bicicleta, es algo que se ve y se transmite con mucha
fuerza. Y es que tenemos un discurso muy elaborado y nos lo creemos, lo que ha dado
lugar en los últimos años al nacimiento de una red de grupos ciclistas que crece y
se consolida. Esta red siempre ha tenido una gran capacidad innovadora y creativa,
creadora de relaciones sociales haciendo posible los intercambios de experiencias con
otros lugares.

De esta manera la Bici Crítica puede y debe cambiar la mente de la gente que vive
en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), invertir el ritmo de la ciudad, dar
espacio y aire para generar ideas creativas en cuanto a la planificación participativa
de la ciudad en la que queremos vivir. Y es que no importa el tiempo que se monte
en bicicleta, sino la calidad y profundidad de la cultura del ciclismo. Además esta
iniciativa permite otras apuestas de modos de vida alternativos al encontrarse dentro
del ColectiVOZ de decrecimiento y estar interrelacionados en diversos foros ciclistas
nacionales e internacionales, como la V Reunión Red de Ciclovías de las Américas que
se celebró en Ciudad de México el 5, 6 y 7 de noviembre de 2010 o la Masa Crítica de
Ciudad de Guatemala el día 19 de febrero de 2011, a los que Bici Crítica – El Salvador
asistió y de donde recogimos importantes experiencias de ciudades latinoamericanas
tales como hacer cómodo y seguro el uso de la bicicleta en las ciudades, el desarrollo
de la infraestructura ciclista y el cambio de hábitos de movilidad.

Esperamos que en cada jornada de Bicicrítica se nos “BICIVILICE” en todo El Salvador
ya que esta iniciativa nace por y para la sociedad civil salvadoreña.

¡Somos tráfico!

¡Bicivilízate!

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